CA7RIEL: “El peor enemigo es el cerebro” – ABC Revista – ABC Color

En un determinado momento Catriel Guerreiro llamó la gran atención de todos gracias al trabajo que hizo junto a su dupla Paco Amoroso. Con él patearon el tablero de la música argentina, insuflando de ímpetu rockero al trap.

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El salto a ser reconocidos por fuera de un nicho específico lo pegaron al lanzarse con una banda potente y sólida llamada la ATR Band. Juntos lanzaron sencillos como “Piola”, “A mí no”, “Jala jala”, “OUKE”, “Ola mina XD”, “Mi sombra”, “Cono hielo”, entre otros, traspasando todos los límites impuestos por los géneros.

Lo que ellos hacían no puede definirse, pero es un híbrido lleno de sabor entre el trap, el funk, el soul, el rock y muchos otros condimentos. Lo que hizo que todos pegaran la vuelta a mirarlos fue la gran energía y todo el carácter que dejaban en escena. Llegaron a llenar el mítico estadio de Obras Sanitarias y causaron sensación en grandes escenarios de su país.

Pero mucho antes de todo esto, en CA7RIEL empezaba a nacer en su amor por la música. Un amor que vino de la mano de su padre quien le enseñó el oficio del guitarrista. En la escuela primaria se inclinó hacia el arte y en la secundaria pudo empezar el camino profesional al estudiar en la Escuela Superior de Educación Artística en Música Juan Pedro Esnaola.

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La banda Astor y Las flores de Marte fue uno de sus proyectos más llamativos y donde se pudo palpar el gran músico y cantante que es CA7RIEL. Hacían una fusión de rock progresivo con funk que bebía de artistas como Luis Alberto Spinetta o Charly García.

De este hemisferio saltó al rap. Se encontró con el concurso El Quinto Escalón donde no le fue muy bien. En 2015 lanzó su primer disco hip hopero llamado “CVE7E”, abordando totalmente un costado diferente al rockero desarrollado con Astor.

El año 2018 lo encontró editando como solista los EP “POVRE” Y “LIVRE”. Fue allí cuando Ulises Guerriero (Paco Amoroso) se acopla al camino para seguir andando juntos y actuar junto a su ATR Banda. El resto es historia. Además de ser el guitarrista del también exitoso rapero WOS, CA7RIEL sintió la necesidad de expresarse nuevamente solo, fue así que llegó “EL DISKO”, un trabajo que amalgama la versatilidad del jazz, la desfachatez del rock, el delirio del trap y la fuerza del metal.

-¿Cómo estás? ¿Cómo te andás sintiendo en estos tiempos tan locos que estamos viviendo?

-Yo muy bien. A mí me gustan los cambios, el quilombo, el caos, entonces creo que estoy en mi salsa. Estoy contento.

-Hoy nos encontramos por “EL DISKO” ¿De qué rincones de tu alma o de tu psiquis nacen estas letras?

-De un montón de rincones de mi psiquis. Como me gustaba el rap, toda mi vida hice canciones sobre cómo me sentía y lo malo del mundo, y ahora todo lo contrario, solamente las cosas más positivas las pasé a papel, para lo otro está bueno ir a terapia. El primer tema (“Muy bien”) habla de que estoy muy bien, el segundo (“Bad bitch”) le hablo a un ser diciéndole que yo no soy para vos. El tema más angustioso habla de cuando se me escapó mi gatito, pero parece que le estoy hablando a un ser humano o a la cocaína por ahí ¿Viste que los argentinos piensan que todas las letras van hacia la cocaína? Pero por ahí no, podría ser un amor. Hay una balada de amor, estoy muy enamorado, entonces salen de todos los rincones de mi psiquis; es como que puse muchos sabores dentro de la olla y es lo que van a comer.

-¿Te dejaste llevar por el proceso?

-Hay un tema que se llama “Polvo”, el último tema del disco, que lo hicimos con Tomi Sainz (el productor). Yo soy la madre y él es el padre. Primero tuvimos a “Polvo” como un hijito solo, lo veíamos muy aburrido, entonces decidimos que necesitaba más hermanitos. Hicimos más canciones y fueron fluyendo con distintos estilos e inquietudes que teníamos.

-En una era de puros sencillos estás apostando por un álbum con 11 temas como un corpus bien pensado ¿Cómo te llevas con los “mandatos de la industria”? ¿Sos de hacer lo que dicta o no te importa?

-Yo pienso mucho en la industria realmente. Estoy en el medio entre el “under” y el mainstream, entonces sí pienso en la industria. Me chupa un huevo la industria realmente porque hago lo que quiero. Este es un disco que no tiene “feats” (colaboraciones) y por ahí no me va a llenar de dinero, no me va a comprar una casa, a cancelar deudas, pero me va a abrir un montón de otras puertas que es lo más importante yo creo. Está hecho con tanto amor que la gente me va a querer devolver ese amor cuando yo esté tirado en la calle. Yo creo que este disco es lo más puro de CA7RIEL y CA7RIEL no está contaminado por ese pensamiento de la industria pero para después contaminarse. Este es mi caballito de batalla, me representa totalmente y estoy muy orgulloso para después hacer cosas de las cuales tal vez no esté tan orgulloso pero bueno, me podré comprar objetos tal vez, ojalá.

-Contame del trabajo con Tomás Sainz, sin dudas clave ¿No podrías haberlo hecho sin él?

-Sin él no podría haberlo hecho. Yo fui muy fanático de él toda la vida, desde niñito. Me iba a las “jam” de jazz a tocar y él estaba ahí siempre tocando con sus grupos. Yo más fan, más niño, tocaba mucho peor, entonces iba y lo miraba bien de cerca siempre y ahora entiendo su musicalidad. La realidad de la milanesa es que le robé toda la data a Tomi Sainz desde el momento en que nos encerramos a hacer música. Hablábamos el mismo idioma porque él me la enseñó.

-Antes venías del ida y vuelta con el público constante y por ahí uno se nutre de eso, pero ¿cómo fue ir creando algo sin tener ese feedback constante del vivo? E incluso creando encerrado viendo lo que pasa afuera.

-Y sí, el mundo se estaba cayendo a pedazos y no había vuelta atrás, la gente se agarraba la cabeza y era un apocalipsis. Entonces fue muy fácil crear encerrado porque no quedaba de otra, no había nada más que hacer y fue hasta terapéutico. Entonces fue fácil. La realidad es que con Tomi es muy fácil crear, conmigo también, porque somos gente que crea desde el sí, decimos que sí a todo. Es todo sí, vamos para adelante. Me gustó, ese proceso fue hermoso.

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-Entre “CVE7E”, pasando por “POVRE” y “LIVRE” ¿Qué tuvo que pasar adentro tuyo para llegar al sonido de “EL DISKO”?

-Lo que pasa que en “CVE7E” yo tenía muchas deudas, tenía hambre, la heladera vacía, era otra cosa, no tenía casa, tenía cosas de las que quejarme, ahora con “EL DISKO” realmente fue evolucionando el personaje de CA7RIEL, mucho. Lo que sabe, las cosas que vivió, está mucho más estable, ahora abrís la heladera y la tengo llena, no tengo deudas, hambre, entonces cuando no tenés deudas y no tenés hambre podés permitirte hablar de otras cosas, como esto que son todas vibras más positivas. Yo me fui creando mis propias realidades, en un momento me empezó a ir mejor y tuve un poco más de reconocimiento y llegó el momento de hacer el disquito. Salió “EL DISKO” y es la versión más evolucionada de CA7RIEL. Con la heladera llena y sin deudas.

-Esos otros trabajos respondían totalmente y directamente en proporción a tus realidades, por ahí tenían esas cargas negativas.

-Vos escuchas esos temas y tienen hasta otras sonoridades, por ahí se escuchan más oscuros, más crotos, más pobres, porque la realidad es que si bien tenía menos dinero también tenía menos conocimiento. Entonces ahora estoy súper rico en cuanto a eso y ojalá siga creciendo.

-Me preguntaba en qué momento nace CA7RIEL pensando en esos primeros trabajos, no sé si lo usas como un personaje o es una personalidad a través de la cual te expresas, o por ahí CA7RIEL te usa a vos.

-Yo soy CA7RIEL, el mismo boludo siempre, lo que pasa es que había otros Catrieles dando vueltas, artistas, entonces le puse un 7 en el medio, simplemente. Hay algo raro también porque yo hablo de CA7RIEL en tercera persona, entiendo que soy yo pero es más fácil hablar de otra persona que de uno mismo entonces por eso, es solo una cosa semántica, como una clase de lengua. Pero CA7RIEL existe desde siempre, siempre fui lo mismo, ahora estoy más grande.

-Ese 7 como simbología podemos decir que va mutando en cuanto vivís nuevas cosas ¿A hoy qué significa para vos?

-El 7 es mi marca, lo tengo tatuado en mi cara, adopté ese número, ese número me adoptó, no sé cómo carajos tengo un 7 tatuado en la cara realmente, cada vez que hay una bruja cerca o algo esotérico siempre tiene algo que decirme con el 7. También tengo una guadaña en la espalda, un mambo con la muerte, hay un montón de cosas locas las cuales no entiendo pero siento.

-Venía pensando en que explotaste hace unos años al mismo tiempo que la explosión de una nueva generación del hip hop, el rap y el trap en la Argentina, pero ¿qué hacía CA7RIEL antes? ¿Cómo empieza tu relación con la música?

-Yo creo que la inquietud, mucha inquietud, siempre me movió la inquietud, siempre tuve el culo lleno de preguntas y tuve respuestas. Algo que siempre me pareció fácil hacer fue lograr sonidos, hacer sonidos con lo que sea, siempre tuve un instrumento encima desde chico, eso es trampa porque de mi padre aprendí el oficio, mi padre toca la guitarra, hacía rock and roll, es más fácil empezar en la música cuando tu padre ya hacía eso. Como si fuese arquitecto y yo lo fuese también. Es una pasión. Entonces yo creo que es la pasión y el responder preguntas siempre. Desde que hacía rock hasta cuando pasé a hacer rap, no sé ni qué mierda soy, un popstar ¿soy un popstar? Ponele, sí, vamos a decir eso, me gusta. Me creo lo que la gente diga, pero también me dí cuenta que vos te plantas y la gente se cree lo que vos querés ser. Cada uno tiene libertad de ser quien quiere y de generar un personaje, de eliminar el pudor a ser lo que era antes. Yo voy reconstruyendo mi personaje día a día como todos nosotros y si el que está escuchando tiene ganas de hacerlo que no se lo reprima, es bonito elegir el personaje que querés en este juego que es la vida.

-Fuiste a probar al Quinto Escalón, este encuentro de freestylers y no fue una buena experiencia ¿Cómo fue eso y qué sentís que te dio el no triunfar en ese momento?

-No tenía ninguna chance porque la gente que iba ahí pensaba todo el tiempo en freestyle. Vos rapeás y te agarra “la fiebre del rap” y no podés pensar en otra cosa. Cuando fui a batallar me hicieron mierda dos nenes de 10 años que por ahí eran Paulo Londra y WOS. La vida es un “multiple choice”, si me iba bien ahí hubiera sido otra cosa, pero estoy en el lugar que estoy, haciendo lo que hago y me encanta, no me arrepiento de nada. Mejor que no me haya ido bien ahí porque tal vez me hubiese frustrado más de lo que me frustré porque el camino de la música es frustrante, la vida es frustrante. Pero peor ahí cuando están todos mirando y perdés y alguien levanta la mano y dice “vos sos el perdedor, sos el peor de los que están acá”. Nunca más volví. El juzgar, poner nota… hay algo muy horrible para mí que es ir al colegio, me parece horrible, que te tomen examen, entonces para mí tomar examen y perder es no dar bien el examen y odio eso, me asustó muy rápidamente, me hicieron mierda. Dije “ni en pedo me meto acá, nunca más, me voy a tocar la guitarra al subte”.

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-Pasaste por el metal, lo progresivo o el funk ¿Qué te dio el rap que por ahí no hallabas en esos otros mundos?

-Todo eso se va reciclando. Ahora saco “EL DISKO” pero estoy haciendo un proyecto de metal increíble paralelamente. Mi banda de metal se llama Barro y es un bandón. Es una banda, no es CA7RIEL y su banda. Todos creamos, nos sentamos a tomar Fernet y a hacer los temas entre todos, es hermoso. La realidad es muy difícil tener banda. Yo tenía Astor, pero es difícil ponerse de acuerdo entre cuatro personas, entonces tomé mi camino solista porque es más fácil decidir por vos mismo, te tropezás y te tenés que levantar vos solo, es más fácil. Todo va mutando, el metal va a mutar en música electrónica en mi proyecto, porque me gusta, tiene algo que ver en la oscuridad y el pegue, todo se transforma como dice nuestro amigo Drexler. Yo no me caso con nadie, me gusta investigar para laburar con distintos tipos de personas, cada uno tiene su “fly”, su condimento. El plato perfecto no existe pero podés hacer platos con todo el mundo. Hay millones de sabores para probar entonces los quiero probar todos, esa es la inquietud de la que te hablaba al principio. Hay que hacer lo más que uno puede.

-¿Te sentís un tipo afortunado o tenés también momentos en que dudas del camino?

-Me siento un tipo muy afortunado y estoy dudando todo el tiempo, pero bueno, es así, si no dudara estaría muy seguro. Me gusta el caos, me gusta estar a punto de caerme todo el tiempo, es más divertido, así que sí, dudo bastante pero con seguridad, dudo pero piso fuerte. Duda mi mente pero mi cuerpo va y lo hace. El peor enemigo es el cerebro y las piernas están entrenadas así que puedo correr bien rapidito.

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